Quién tenga las llaves, manda.

¿Cuál sería el lugar más seguro donde podríamos guardar algo de valor? La respuesta no es otra que en un sitio del que solo nosotros tengamos la llave; entendiendo como llave al único acceso posible a nuestros tesoros y a la permanencia de su valor.

El oro durante milenios ha sido considerado el mejor almacén de valor de la historia, y aún lo sigue siendo. Aunque desde hace menos de un siglo su uso como moneda de cambio haya sido erradicado de la faz de la tierra, sigue manteniendo la virtud de ser la materia más apropiada para refugiar valor, desde miles de años antes de Cristo.

Por el aumento gradual en su demanda y por la, también gradual, escasez de su existencia en estado natural, podríamos decir que el oro es, ha sido y será durante algún tiempo, el material más líquido del planeta y la llave más eficiente para guardar valor.

Solo hay que pensar en que si en 1910 alguien que cobrase 100 dólares al mes pudiese haber ahorrado, durante 20 años, 20 dólares de cada paga, habría juntado 4.800 dólares que en 1930 todavía podría haber cambiado legalmente en su banco por 240 monedas de oro, y llevárselas a casa. Double Eagle es como se llama a la moneda americana, acuñada en oro, de 30 gramos de peso (casi 1 onza troy), y es lo que hubiese adquirido nuestro ahorrador, multiplicado por 240 copias exactas, a cambio de sus 4.800 dólares.

El precio del oro en 1930 estaba a 20 dólares la onza, más o menos, y vamos a contar con que ese es el peso de un Double Eagle. Hoy la onza troy de oro está a 1.070 dólares por lo que alguien que descienda de nuestro ahorrador puede estar disfrutando de 265.800 dólares, en caso de que el abuelo lo hubiese ahorrado en Double Eagles. Si lo hubiese mantenido en el banco, el heredero tendría 4.800 dólares de los que seguramente habrá que descontar los gastos de mantenimiento de la cuenta y otros conceptos.

No hay que darle demasiadas vueltas, en el primer caso el abuelo guardo su tesoro bajo sus propias llaves, y en el segundo le dejó las llaves a otro. (Como habrás visto en el enlace anterior el precio del oro ha bajado más de 700 dólares desde 2011, por lo que entonces nuestro heredero habría obtenido casi medio millón de dólares por las 240 monedas).

Una persona de clase media de principios del siglo XX, podría habérselas arreglado con Double Eagles como cerradura para proteger sus ahorros en el tiempo. Pero el oro en grandes cantidades es un problema que requiere de terceras partes para custodiarlo, asegurarlo y transportarlo. En este caso el dueño no podría ser poseedor de las únicas llaves de su tesoro ya que, aunque sus ahorros estuviesen bien invertidos, necesitará de otros para que se lo cuiden.

A lo largo del tiempo pueden suceder acontecimientos que nos inhabiliten del libre acceso a lo que, siendo nuestro, es custodiado por otros. Hoy mismo no es posible sacar directamente más de 3000 euros en metálico de las cuentas corrientes, y cada vez está más cera el día en que nos cobren por disponer de nuestros billetes en cualquier cantidad.

La historia está plagada de casos en los que gobiernos propios, o ejércitos invasores, se han apropiado del oro y/o el dinero acumulado en bancos y cajas fuertes. En 1933, el por entonces presidente de EEUU Franklin D. Roosevelt, penaba con multa de 10.000 dólares de la época y hasta 10 años de prisión, a todo aquel que no llevase a cambiar al banco su oro por el nuevo papel moneda.

Desde entonces el valor del dinero depende de la capacidad de prosperar de los países, y en la fe de los ciudadanos en que los gobiernos ejercerán una buena administración del gasto público y de las políticas monetarias, para poder prosperar.

No hace poco hemos vivido el ahogo económico del gobierno de Chipre y su decisión de bloquear las cuentas corrientes, para aplicar una quita de los saldos de sus ciudadanos. La intención fue la de cubrir el déficit presupuestario con el dinero confiscado. Se conoce como corralito y ya había pasado en otros países no europeos en estos últimos 83 años.

No importa el tipo de dinero que hayamos usado hasta ahora. Cuando el cobro de los impuestos no es suficiente para cubrir los gastos, la gran mayoría de los gobiernos de la historia han demostrado su falta de creatividad a base de cobrárselo a los ciudadanos, a la fuerza, subiendo más los impuestos. Si no es bastante, se lo cobran directamente de las cuentas corrientes, como en Chipre, o indirectamente como hizo el gobierno de Roosevelt.

El polaco Nicolás Copérnico, en 1526, dejó muy claro en su Teoría Cuantitativa del Dinero, que la intervención del gobierno en el suministro de la moneda y la manipulación de su precio, no funciona en la economía si se abusa de tales prácticas. No tardaron en dejar de hacerle caso, como tampoco se lo quisieron hacer con su teoría sobre la rotación de los planetas. Los gobiernos y la iglesia tuvieron que claudicar en lo segundo al no poder controlar el movimiento del sistema solar, algo que si pudieron hacer con el precio del dinero en contra a los consejos de la ciencia.

31-30-2015 Post13Pict -

Retrato de Nicolás Copérnico (por artista desconocido)

En aquella época acuñar monedas de oro y plata de mayor o menor pureza, era el método empleado por las autoridades para manipular el precio del dinero. Algo que ya hicieron los romanos, y su práctica en exceso fue una de las causas definitivas que llevaron al fin de la Roma Imperial.

Más adelante, para arreglar el embrollo económico proporcionado por las malas prácticas en la aleación de los metales preciosos, en el año 1717, Isaac Newton presentó un ensayo sobre el sistema monetario en el que daba nacimiento al Patrón Oro. Un sistema que se fue adoptando de manera paulatina en Europa y el Nuevo Mundo, y con el que, como hemos visto, acabó Roosevelt en 1945 haciendo que los billetes ya no fuesen respaldados por el valor del metal puro nunca más.

Han tenido que pasar casi trescientos años, desde Newton, hasta que otro científico haya dado con la clave para idear un sistema monetario en el que, en este caso, la llave del tesoro y su valor son lo mismo. No solo eso, sino que la llave además es capaz de transportar cualquier cantidad del tesoro que guardan individualmente sus usuarios, a cualquier parte del mundo, de manera instantánea y sin tener que pedir permiso.

El invento es Bitcoin, y una de las innovaciones que aporta al mundo del dinero es el de la “contabilidad de triple asiento”:

Hasta el siglo XV el sistema usado para la contabilidad era el denominado “de un solo asiento”. Esto quiere decir que se apuntaba lo que se tenía, por ejemplo 20 monedas; cuando se gastaban 2 se tachaba el 20 y se apuntaba un 18 debajo; etc…

Los Médicis de la Florencia renacentista aportaron a la contabilidad el “doble asiento”, en el que hay una columna para el “debe” y otra para el “haber”, haciendo que sea más fácil seguir a donde va el dinero, y de donde viene.

Bitcoin nace incluyendo en su funcionamiento el triple asiento contable. Que es la cadena de bloques: una base de datos distribuida que almacena todas las transacciones efectuadas en la historia. Esto permite que todos los usuarios tengan la misma información en cuanto a la cantidad de bitcoins que hay, y que habrá en circulación, imposibilitando que se agreguen o se resten más bitcoins de los que ha de haber disponibles en el mundo, en cada momento. De esta forma su valor no se puede manipular artificialmente, por lo que predecir su precio solo dependerá de las simples reglas universales del mercado libre.

La cadena de bloques es inviolable por estar protegida por la criptografía, es decir: por las matemáticas. También porque es pública y cualquiera puede tener una copia para examinarla, lo cual hace saltar la alarma en cuanto pasa algo raro. Proporciona la seguridad de que nadie en particular es guardián de la llave de la contabilidad general de los tesoros individuales de todos. Ni por error, ni por intenciones fraudulentas de particulares, gobiernos o instituciones, se podrían alterar los saldos de sus usuarios o la cantidad de bitcoins que ha de haber en circulación.

El usuario Bitcoin solo tiene que preocuparse de dos cosas:

Una es conservar la llave privada del monedero digital en un lugar seguro: No dejar bitcoins en ningún servicio que prometa cuidarlos mejor, por custodiar ellos la llave que los desbloquee, por ejemplo. (Si necesitas que alguien, que no seas tú, tenga la posibilidad de acceder a todos tus fondos en cualquier momento, no te hace falta usar bitcoins por motivos relacionados con la seguridad).

La otra no es más que tener en cuenta que las transacciones son irreversibles, por lo que hay que revisar a conciencia las direcciones a las que enviamos bitcoins al transferirlos. Las direcciones Bitcoin son anónimas y es muy difícil llegar a saber a quién le puedes haber enviado bitcoins por error. Si lo llegases a descubrir y pudieras contactar con la persona en cuestión, dependes de su voluntad para devolvértelos.

A mucha gente le aterra pensar que han de ser los responsables únicos de sus bienes. Es natural ya que hasta ahora no había sido posible hacerlo al nivel que ofrece Bitcoin. Pero de la misma forma que enviar un fax se ha convertido en un inconveniente para muchos a los que el email, en sus comienzos, era el método inadecuado de enviar documentos, Bitcoin sigue avanzando y llegando cada día a más gente que observa su potencial. Aprenden a usarlo, y se acaban convenciendo de que no hay otra forma más eficiente de manejar dinero.

La programabilidad del protocolo de comunicación que subyace en su funcionamiento, nos permite hacer con nuestros bitcoins cosas como que estos se desbloqueen automáticamente, y se repartan a otras direcciones que le hayamos indicado previamente a nuestro monedero, en caso de que ocurra un evento determinado. Como por ejemplo, nuestra propia muerte.

Tomándose el tiempo adecuado, cualquiera puede aprender hoy lo necesario para programar algo similar al reparto de bienes de un testamento, sin tener que contratar con terceras partes, porque existe Bitcoin.

Dentro de muy poco será tan sencillo como lo que hacemos al retrasar el envío de un email, y no nos hará falta bucear en tecnicismos para mover dinero de la forma que queramos. Hay una legión de programadores dispersados por el mundo que no cesan en implementar aplicaciones a esta nueva economía que nace con Bitcoin y con él, la era de la contabilidad de triple asiento.

La ciencia se ha preocupado de darnos sistemas de medidas con los que se han descubierto las verdaderas trayectorias de los planetas y las estrellas, también con ellos los arquitectos saben cómo han de ser construidas las estructuras que habitamos y nos sostienen, para que no se caigan. Una economía sostenible no será posible sin hacerle caso a la ciencia, como tampoco lo será la solución a ninguna otra cuestión compleja.

Ahora que la ciencia nos ha dado bitcoins y que a través de Internet están al alcance de todos, ¿quién va a cuidar tus llaves?

Pliego de descargas:

Bitcoin es un experimento y nada de lo que hayas leído representa la intención de aconsejarte, o de influir en tus decisiones respecto a tus inversiones, o a tu economía personal. El propósito de los artículos de este blog es el de explorar un nuevo ecosistema tecnológico, aprendiendo sobre sus posibilidades, sus propiedades y características innovadoras.

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Las contentadas fechadas.

De la misma forma que a gran parte de la humanidad se podría haber puesto de acuerdo para comerse una mariscada todos los años el mismo día, tenemos fechas marcadas en las que nos damos atracones de contento y alegría porque todo el mundo ha quedado de nacimiento en que, ese día, toca todos a la vez.

A todos nos gusta celebrar con familiares y amigos. Lo terminamos pasando bien cuando nos juntamos entre comida, música y botellas. Pero el cronómetro, la generalidad y esa sensación de que hay que hacerlo, no son precisamente ingredientes indispensables para alegrarse en común de nada. Es un tópico que en la antesala de la fiesta, de alguna manera, ronda muchas cabezas por estas fechas.

La paradoja puede llegar a identificarnos con el Sombrerero Loco: un personaje imaginario de Lewis Carroll, que celebra con sus amigos que hoy no es el cumpleaños de ninguno de ellos. No porque el 25 de diciembre no sea el nuestro, sino por el hecho de que tengamos que celebrar cualquier cosa en un día determinado, todo el mundo a la vez, todos los años.

12-24-2015 Post12Pict -

Enlace a la explicación del diagrama en Wikipedia.

Celebrar se disfruta cuando es porque uno se da cuenta de que está contento; te pille donde te pille. El diagrama simplifica la dicotomia del Sombrerero y afirma que los cumpleaños están incluidos en el espacio de los no cumpleaños, por lo que también se pueden celebrar.

Hoy, como cada día, cuando te des cuenta de que estás contento por algo, te van a dar ganas de celebrarlo. Si puedes aprovecha para hacerlo junto a tus familiares o amigos, y diviértete celebrando a su lado lo que a ti te apetezca. Porque siempre que nos juntamos contentos lo pasamos bien.

Feliz Navidad.

El latín, el inglés y el código.

Durante el principio del primer milenio muchos padres dirían a sus hijos algo parecido a: “Si aprendes latín aumentarás tus posibilidades y te sentirás más seguro”.  A los de mi generación nos lo dijeron, pero en lugar del latín, con el inglés.

Aprender idiomas es mucho más fácil si existe una apertura general que lo posibilite en las sociedades que no lo hablan de nacimiento. Muchos de los extranjeros europeos que he conocido de joven en Irlanda e Inglaterra no estaban allí aprendiendo inglés, sino estudiando su carrera en inglés debido a que venían aprendidos de origen como para poder hacerlo.

Las lenguas evolucionan y mueren como si fuesen organismos vivientes de especies distintas, que llegan a extinguirse en el tiempo; las que les suceden heredan los rasgos de algunas de las anteriores. En ingles, por ejemplo, muchas de las palabras de más de dos sílabas proceden del griego y el Latín (contiguous, luminous, absurdity, symmetry, sovereign, etc…)

Es muy probable que el inglés seguirá siendo el idioma comodín de la humanidad durante mucho tiempo. Pero ni el inglés, ni el español, ni el chino, son los lenguajes más usados en la actualidad, aunque los agrupásemos todos como si fuesen uno solo.

Medido por líneas de texto asimiladas por minuto, el lenguaje más utilizado es el código.

Cuando todavía se hablaba latín, a Julio Cesar le consumía la idea de encontrar un medio por el que dos personas separadas por la distancia, pudiesen comunicarse como si lo hiciesen en una habitación a solas. La escritura es un avance del lenguaje pero ni el latín en un papel, ni el más fiel de los mensajeros, podían garantizar al cesar la privacidad de los mensajes que enviaba a tierras lejanas, o a la vuelta de la esquina.

Al mismo Julio Cesar se le atribuye, con reservas, el primer uso de la criptografía en la historia mediante un ingenio de la época, que se conoce como “El Código del Cesar”.  Se trata de un disco con las leras del alfabeto grabadas alrededor del borde, y otro más pequeño también grabado con las mismas letras y en el mismo orden. Este último se apoya de plano en el primero, y están unidos mediante un eje concéntrico que hace girar el disco superior sobre el inferior. Solía usarse además cómo adorno al ser manufacturado en forma de anillo, o colgante.

12-23-2015 Post11Pict -

Reproducción del Código del Cesar

Al escribir un mensaje privado, el cesar alineaba las letras del disco superior de su anillo para que coincidiesen con las de la esfera inferior (la A con la A). Si quería escribir la palabra REFUERZOS, giraba la esfera tres veces a la derecha y escribía las letras del disco superior, que coincidían en situación con las letras del disco inferior, y las de la palabra original. En el mensaje, REFUERZOS quedaría escrito como UHIXHUCRV. Solo el césar y el destinatario que conociese el truco podrían descifrar textos completos fácilmente, ayudados de un artilugio igual.

Por ingenuo que nos pueda parecer hoy en día, han sido muchas las batallas que se han ganado con ayuda de este método. Y es curioso que se haya seguido usando hasta bien entrado el siglo XX añadiendo variaciones tan simples, como la de aumentar el número de posiciones que se ha de girar el disco para encriptar el mensaje, y otras por el estilo.

La criptografía consiguió sus primeros avances destacables con la máquina Enigma; un sistema de codificación de mensajes usado por los alemanes en la segunda guerra mundial, que dependía de un mecanismo que los transformaba en ambas direcciones. Hacía falta otra igual para descodificarlos y en este simple hecho se basó Alan Turing para hakearla, y conseguir mediante su logro que las fuerzas aliadas descubriesen los planes de los alemanes, tomando ventaja para concluir con el final de la guerra.

Alan Turing fue probablemente la persona más odiada por Hitler hasta el día que acabó su vida junto a Eva Brown en un bunker de Berlín. Turing tampoco terminó muy bien sus días al ser criminalizado por la justicia de su país debido a su condición homosexual. Terminó también aislado, pero por la sociedad, muriendo envenenado a los 42 años. El gobierno británico le ha perdido perdón públicamente sesenta y siete años más tarde, en el año 2009.

Alan y el equipo con quienes descodificó Enigma son personas a quienes debemos estar agradecidos, no solo por el hecho de que su esfuerzo sea parte de la razón por la que en Europa no haya predominado el fascismo durante el siglo pasado. Además, gracias a su ingenio, podemos disfrutar hoy de los ordenadores pues la base de lo que son hoy es lo que inventaron para ganar la guerra.

La lógica empleada en el invento de Turing es la misma que hace funcionar a las máquinas de mayor sofisticación que usamos ahora. Una parte muy importante que los hace hoy polivalentes a los ordenadores es la programación, también llamada “El código, o Software”: un lenguaje escrito por humanos. que leen los ordenadores a velocidades astronómicas, una y otra vez, para saber lo que tienen que hacer.

El código tiene reminiscencias del inglés, por varias razones, pero lo que importa ahora es el efecto de su uso.

El hecho es que escribiendo algo similar a las líneas de código de más abajo, en el sitio adecuado, cualquiera puede enviar instantáneamente la cantidad de dinero que desee,  a cualquier parte del mundo, sin depender de terceras partes, y sin que haya nadie pueda impedirlo o retrasarlo.

“Input:
Previous tx: f5d8ee39a430901c91a5917b9f2dc19d6d1a0e9cea205b009ca73dd04470b9a6
Index: 0
scriptSig: 304502206e21798a42fae0e854281abd38bacd1aeed3ee3738d9e1446618c4571d10
90db022100e2ac980643b0b82c0e88ffdfec6b64e3e6ba35e7ba5fdd7d5d6cc8d25c6b241501
Output:
Value: 50.00000000
scriptPubKey: OP_DUP OP_HASH160 404371705fa9bd789a2fcd52d2c580b65d35549d
OP_EQUALVERIFY OP_CHECKSIG”

Solo tiene que conocer el uso del lenguaje empleado, tener a mano un ordenador conectado a Internet y acceder al protocolo Bitcoin, al que accede instantáneamente cualquiera que tenga lo anterior.

En el ejemplo alguien le envía 50 a otra persona. Yo sé poco más que eso y no me atrevería a enviar bitcoins si no es a través de un monedero, de la misma forma que para enviar mensajes tampoco programo mi propio canal de comunicación y uso WhatsApp, o cualquier otro app que me lo facilite.

Pero hay mucha gente que si sabe y la gran mayoría de quienes realmente lo dominan son muy jóvenes. Jugando con la informática algunos han llegado a ser personas muy respetadas hoy en día no solo en ese campo, sino también en el de las finanzas, la agricultura, la energía, la comunicación, el transporte y muchísimos otros, que sin el lenguaje de la programación no podrían evolucionar. Tampoco podría hacerlo la civilización actual sin sufrir una recesión que poco menos nos llevaría de vuelta a alumbrarnos con lámparas de aceite, como hacíamos cuando hablábamos latín.

La aparición del software libre y la creación del sistema operativo Linux en 1991, de mano del sueco y por entonces post adolecente Linus Torvalds, supuso un avance sin el que hoy Internet no sería como es.

En su libro titulado “Just for fun”, se puede entender cómo las 18 millones de líneas de código que escribió, han llegado a ponerse a la altura de los sistemas operativos más usados del mundo. El código de los sistemas a los que Linux hizo la competencia, habían sido ya perfeccionados por miles de ingenieros agrupados en distintos departamentos de sus correspondientes empresas.

La apertura de Internet ha provocado que mucha gente joven esté aprendiendo a programar casi sin salir de casa. El código abierto y la liberación que Bitcoin ha traído a la economía, están facilitando que puedan financiarse y agruparse en la web para escribir más código.

Se juntan desde todas partes en plataformas como GithHub, que les ofrece gratuitamente la posibilidad de usar herramientas con las que están creando proyectos, que superan a los de cualquier multinacional.

La descentralización de sistemas no ha sido posible hasta que llegó Bitcoin y hoy se programan soluciones con las que se pueden poner en marcha experimentos, sobre algunas teorías que no se han podido probar aún científicamente. Se debe al hecho de que hasta Bitcoin los sistemas dependían de la centralización como garantía de su funcionamiento, y la centralización  de sistemas no es por sí misma garantía de que éstos tengan que funcionar.

Un ejemplo lo tenemos en el caso de la teoría de James Surowiecki denominada “La sabiduría de las masas”, en la que se asocia la psicología con patrones económicos, afirmando que la segregación de la información en los grupos humanos es más efectiva en la toma de decisiones. Es decir, que las decisiones tomadas por una sola persona, perteneciente a un grupo determinado, no resultan tan beneficiosa.

En uno de los campos prácticos donde esta teoría toma forma es en el llamado “Mercado de la Predicción”. Asocia los precios de mercado en un momento determinado, como el único resultado posible de predicciones acertadas. Si nos fijamos, el precio de cualquier cosa en un mercado libre es el que la gente está dispuesta a pagar por ella, aunque no hayamos hablado entre todos para ponerle ese precio.

Augur es una plataforma creada por un grupo de entusiastas que pretenden dar solución a la falta de efectividad que las encuestas, y otros medios, han demostrado como utilidad fiable para hacer uso de este fenómeno.

Parte del problema era encontrar un sistema con el que garantizar la seguridad de los datos recolectados, la globalidad en cuanto a la posibilidad de acceso a la participación, y que a su vez fuese capaz de filtrar las respuestas contaminantes.

Haciendo uso de Bitcoin, el equipo de Agur consiguió más de cinco millones de dólares que han utilizado para poner en marcha una plataforma que hace uso de la cadena de bloques, y de una moneda criptográfica denominada “rep”. La intención es la de dar solución a las insuficiencias de los sistemas de consultas masivas convencionales.

La versión definitiva de Augur la vamos a ver este mes de diciembre, estando ya la versión de pruebas en funcionamiento desde el pasado mes de octubre. Los que participaron de la colecta con sus bitcoins para poner en marcha Augur, se están viendo beneficiados de que ya hay gente dispuesta a pagar por los rep más de tres veces su valor inicial.

La raza humana es la mejor asociando ideas y los ordenadores son excelentes cumplidores de órdenes. Bitcoin es una tecnología que, mediante el uso de la programación, pone en práctica la posibilidad de diseñar sistemas en los que la confianza viene incluida por defecto. Demuestra, como demostró Internet y los ordenadores, que el código forma parte de la cadena evolutiva del lenguaje.

Pliego de descargas:

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Del poder de la imaginería a grantizar la seguridad de las centrales nucleares.

¿Cambiará de alguna forma el comportamiento humano por algún efecto que ejerza el dinero inmaterial? Gubernamental, o no gubernamental, el dinero está destinado a  formar parte de la electrónica de dispositivos móviles multiuso, por lo que jamás se le podrá volver a imprimir imagines de serie.

Si las imágenes no desatasen reacciones en nuestro interior, no se habrían pintado las cuevas de Altamira ni se hubiesen llenado de angelotes las cúpulas de los templos. También es cierto que en el mundo actual estamos tan acostumbrados a ser bombardeados con imágenes, que éstas van perdiendo el poder místico que las envuelve.

Muchas no se han creado para sobrecogernos de manera creativa o inspiracional, como es el caso del plano del metro o de las que se le imprimen al dinero físico. En la web del Banco de la Reserva Federal de Estado de Filadelfia explican la historia de las imágenes usadas a lo largo de la vida del dólar.

Muestran varios de los distintos billetes impresos y es curioso observar como hasta Franklin D. Roosevelt, promotor del Fondo Monetario Internacional, no ha sido corriente el uso de imágenes de carácter impositivo, sino que más bien sugerían prosperidad, ciencia, naturaleza y bienestar.

Sin la intención de entrar en el debate conspirativista sobre intenciones ocultas de grupos sociales, con cuyo poder intelectual y económico intentan manipularnos, en el texto al que lleva el enlace anterior hay un párrafo donde aseguran que la simpatía de Roosevelt con la masonería, influyó en que todavía hoy en el dólar esté impreso el ojo que todo lo ve, coronando la pirámide del faraón.

Con esa imagen nos hemos quedado desde entonces en lo que lleva siendo la moneda dominante durante casi un siglo. Un símbolo ante el que la humanidad se ha arrodillado durante mucho tiempo, en un lugar de la historia, coronado por otro que pertenece al de un grupo social determinado.

Cuando el dinero era oro, su valor no dependía de políticas monetarias que influyen directamente en el poder adquisitivo que tiene éste como moneda. El valor de una moneda estaba gobernado exclusivamente por la ley del mercado: la oferta y la demanda.

El oro se troceó en porciones de distinto peso que se marcaban con fines informativos, para facilitar su intercambio. No se tardó en acuñar monedas con imágenes de perfiles de humanos que se hacían garantes su peso y su pureza recordando, ya de paso, quién mandaba por allí.

En democracia es difícil encontrar una imagen al dinero de un territorio en el que mandamos todos (de ahí lo sosos que son los euros). A cada cual le puede apetecer una imagen distinta y definir el dinero en imágenes no es tan fácil como definir un árbol, o un autobús. No hace falta ponerle mucho interés porque nuestra opinión no sería vinculante. Si se siguiese usando el dinero material lo haremos con las imágenes que le pongan los Roosevelts de turno.

No es fácil contar conceptos que evoquen imágenes distintas al pensar en ellos, dependiendo de nuestra situación frente a lo que significan. La palabra libertad, por ejemplo, evoca más o menos lo mismo para un preso que para una persona que esté en la calle, aunque el preso la desee con mayor intensidad.

Cuando el dinero no es bastante llegamos a maldecirlo, cosa que no hacemos con la comida. Está envuelto en una nube productora de ansiedad que se puede llegar a sentir al pensar en él, incluso cuando tenemos suficiente.

No se me ocurre qué se podría dibujar de eso. Cuando estemos acostumbrados al dinero criptográfico, el hecho de que nos hayamos familiarizado a no relacionarlo con imágenes que pretenden demostrar su valor y su autoridad, quizá provoque que al pensar en él lo asociemos con imágenes más definidas. Algo cálido, importante, familiar, inteligente, con aspecto renovador y con verdadero potencial de futuro.

12-17-2015 Post10Pict -

He visto recientemente un anuncio en la tele en el que una señora rellenita, que tiene un perro chiquitín, le pide a alguien que le devuelva por el móvil la calderilla que ella le había prestado. La primera vez que lo vi pensé… ¡¿Calderilla por el móvil?!

Era un producto de ING Direct, y sabiendo que Holanda es de los países de la UE que le ha dado mejor acogida a Bitcoin, no dudé en que la cadena de bloques estaba detrás aquello.

Esta mañana he encontrado esta noticia que anuncia la intención del banco holandés de sumarse a un consorcio promovido por la firma R3 CEV, quienes se dedican a proporcionar soluciones tecnológicas al sector financiero basadas en la cadena de bloques.

He seguido indagando hasta llegar a Hal Cash, el sistema por el que probablemente se envíen esas micro-transferencias a través del móvil. Asumo sin poder comprovarlo que Hal Cash sea el nombre de la cadena de bloques que posibilita y asegura las transferencias que vende el anuncio.

Hal-Cash, por lo visto, permite también enviar dinero a cualquier móvil para que el receptor lo pueda retirar de un cajero mediante un código. Por los logotipos que aparecen a pie de página, no deja duda de que el fin del dinero físico cada vez está más cerca.

Hal Finney fue la primera persona del mundo a la que Satoshi envió una transferencia de bitcoins. Quizá Hal Cash sea un nombre en honor a este gran científico fallecido en 2014, a causa de una enfermedad degenerativa, y que fue parte activa del movimiento Cypherpunk. Satoshi encontró apoyó en él para hacer funcionar Bitcoin.

Pero no he podido llegar muy lejos y no estoy seguro de si éste será el funcionamiento de las transacciones que anuncian la señora y el perrito, ni he podido confirmar si el activo de la cadena de blobques de Hal Cash pudieran ser los Hals que cotizan hoy en los mercados de las criptomonedas a 0,00000216 bitcoins cada uno. En definitiva: no he encontrado ninguna web con especificaciones técnicas de Hal Cash.

No tiene de importancia. La aplicación que anuncia la tele se llama Twyp, y muchas personas que la estén usando acabarán dándose cuenta de que Bitcoin es superior porque sus especificaciones se encuentran tan rápido como las necesites, los bitcoins se pueden enviar y recibir de muchas otras formas y no existe límite en cuanto a las cantidades que se pueden enviar en una sola transferencia.

También porque ni siquiera Bitcoin podría cortar el servicio a nadie y porque ha demostrado ser la moneda más fuerte en el mundo desde el año 2010, incluyendo a las monedas FIAT. La seguridad que ofrece la base de su ingenio se va a utilizar para salvaguardar la de las centrales nucleares, y porque si Bitcoin no funcionase algún día, será difícil que funcione Hal Cash.

He probado la aplicación del anuncio de la tele y de todos los contactos que tengo en el teléfono solo la habían descargado 2. Eso quiere decir que hoy solo podría usar ese canal con dos personas. Pero puedo enviar bitcoins a cualquiera de mis contactos aunque ninguno tuviese un monedero.

Si el dinero criptográfico se convierte en la norma común no hará falta que, para garantizar la seguridad de su valor, éste sea emitido y controlado por gobiernos asesorados por industrias financieras. Las matemáticas harán el trabajo y supondrán un ahorro para los ciudadanos.

Para entonces la imagen pública del dinero solo será la de una señora con un perrín, o cualquier otra imagen, si se llegase a decidir por consenso universal. Es decir, que cada cual podrá a usar la que quiera, y durante mucho tiempo disfrutaremos del placer de la variedad.

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Hacerle sombra al Oráculo.

Grandes firmas proveedoras de servicios tecnológicos y consultoras internacionales han comenzado a dar servicio a empresas y profesionales, interesados en las ventajas del uso de la cadena de bloques adaptada a sus procesos administrativos y de producción.

Son marcas como Microsoft que a través de la tecnología de Ethereum, está creando una plataforma con la que clientes y programadores del entorno Microsoft, dispongan de un acceso fácil a la capacidad programática de la cadena de bloques.

También se ha dado a conocer recientemente la aparición de Rubix; un proyecto creado por la firma Deloite de la mano de ConsenSys, quienes prestan servicio a empresas interesadas en explotar las bases de datos descentralizadas y distribuidas en beneficio de sus clientes.

Los ciudadanos de a pie nos vamos a ver beneficiados en que se abaratarán muchos de los servicios que usamos, en que podremos verificar la procedencia de los productos y sus procesos de producción, o en que podremos exigir el uso de estas tecnologías para garantizar la transparencia en el gasto público o la financiación de los partidos políticos, y muchísimas más cosas.

Garantizar la veracidad de cualquier proceso y su resultado ya no tiene casi coste alguno, por lo que estamos en camino de ver que este tipo de métodos se usen de forma generalizada.

Nosotros no nos daremos ni cuenta de que los servicios o herramientas que utilicemos harán uso de la cadena de bloques. Será parecido a lo que nos pasa hoy con Oracle, la empresa del visionario Larry Ellison, quién con el desarrollo de las bases de datos relacionales hizo que su idea sea algo que usamos todos varias veces al día, sin enterarnos, y sin saber siquiera qué es Oracle, o las bases de datos relacionales.

12-14-2015 Post09Pict -

Embarcación Oracle – America’s Cup 2013 (vídeo)

La cadena de bloques es una base de datos como todas las conocidas hasta ahora. Su función es la de conservar y modificar archivos, facilitando la búsqueda de los elementos archivados además de su organización y su presentación.

Lo que aporta la cadena de bloques es que para garantizar la veracidad de los datos que almacena carece de la necesidad de ser custodiada. Lo consigue mediante un activo, inherente a la cadena, que es indispensable para hacerla funcionar.

Hemos visto antes que esta innovación está creando nuevas industrias que representarán una parte significativa de los beneficios de un mercado en el futuro. Algo parecido a lo que es Oracle hoy en día, y que está haciendo que inversores de todo el mundo estén agitados buscando al próximo Google que nacerá de las tierras fértiles de “Bitcoinlandia”.

Reflexiones de analistas como Daniel Krawisz, desmenuzan la lógica que se debería emplear para pensar como inversor al acercarse a las fronteras de este nuevo mundo.

Daniel, parte de la base de que en el universo de las inversiones solo existe una cosa apreciada por todos que:

  • No ofrece dividendos o intereses (por lo que no se puede comparar a las acciones o los bonos).
  • No se puede digerir o consumir (por lo que no puede ser considerado una materia prima).
  • No es inherentemente escaso, cómo lo podrían ser los metales y las piedras preciosas (por lo que no sirven como adorno, ni como objeto de ostentación).
  • Y tiene mayor liquidez.

Se llama dinero en metálico y Daniel también tiene razón en afirmar que todos invertimos en él  (vimos en un artículo anterior que se está convirtiendo en un bien en proceso de extinción).

Por otro lado, explora la idea de que en toda inversión se pueden adoptar dos únicas posiciones fundamentales:

  • La de conservar las opciones abiertas (esperar a que se produzca la opción de invertir).
  • O la de permanecer invertido (conservar la inversión para transformarla en el momento adecuado, explotándola entre tanto si eso es posible).

Esto último lo compara con las especies que se quedan quietas esperando a que pase su presa, contra las que las buscan y persiguen desde un primer instante para darles caza. En lugar de una presa con alas o cuatro patas el fin último del inversor es el dinero en metálico.

Bitcoin nació con el propósito de ser un sistema monetario capacitado para cumplir las funciones del dinero en metálico. Que llegue a ser como el cash, o no,  depende de que la gente le llegue a dar ese uso. Pero aunque su uso más común termine siendo el de archivar historiales de pacientes en hospitales, mientras se use para algo, querrá decir que también entonces funcionaría como el dinero en metálico.

Por otro lado, Bitcoin es la cadena de bloques cuyo activo que le hace funcionar es el más cotizado (los bitcoins). Se debe a que aunque su función es la de enviar transferencias, también es una base robusta para generar nuevas cadenas de bloques. El valor de los bitcoins, por lo tanto, no puede hacer otra cosa que aumentar a medida que aumente el valor de los servicios que se generen a través de su tecnología.

En sus reflexiones Daniel termina afirmando algo parecido a que “Permanecer con las opciones abiertas es siempre la mejor posición. Debido a que el dinero en metálico es la forma última de mantener las opciones abiertas, la mejor opción para el inversor en estos momentos es comprar bitcoins”.

Teniendo en cuenta que los bitcoins siempre se podrán usar como dinero en metálico, y que invertir en una de las muchas infraestructuras que se están creando mediante el uso de su tecnología, supone tener que acertar cual será la mejor de entre el sinfín de opciones emergentes, es lógico concluir con Daniel en que los bitcoins son la mejor opción del inversor que contempla la gestión del riesgo.

El inversor en bitcoins permanece invertido mientras conserva todas las opciones abiertas, y cualquiera de las industrias que se creen mediante el uso de su tecnología hará aumentar su valor. Entre tanto mantiene abiertas las opciones de invertir con ellos en compañías emergentes en el momento adecuado si así lo desea. Esta es una situación que el dinero FIAT no puede conseguir, y probablemente sea la primera vez en la historia que se produce algo similar.

Los antiguos griegos pensaron que habría un lugar donde al hacer cualquier pregunta obtendríamos la respuesta verdadera. A este sito ideal lo denominaron Oráculo y lo explotaron recreándolo en templos como el que implantaron en Delfos, donde los mortales se acercaban para que una misteriosa voz diera respuesta a sus dudas y a sus consultas.

Larry Hellison mantiene la genialidad de haber sido la persona que ha desarrollado métodos de consulta tan eficientes como las bases de datos relacionales. El futuro solo se puede pretenderse adivinar mediante el conocimiento del pasado, y las bases de datos han demostrado ser un almacén de pasados muy eficiente y un método ideal para consultarlos.

Hasta ahora el problema era cómo evitar tener que gastar más recursos en protegerlas sin que el pasado que almacenan pueda ser adulterado, e incluso que se pueda llegar a borrar. Por muchos recursos que se hayan empleado esto nunca se ha logrado garantizar hasta que Bitcoin lo consigue, añadiendo un activo a su funcionamiento que a su vez puede ser usado como medio de inversión.

Comprender Bitcoin es como ver un nuevo velo protector que se tiende sobre ese sitio imaginario que todos frecuentamos por motivos distintos: El Oráculo.

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Bitcoin es un experimento y nada de lo que hayas leído representa la intención de aconsejarte, o de influir en tus decisiones respecto a tus inversiones, o a tu economía personal. El propósito de los artículos de este blog es el de explorar un nuevo ecosistema tecnológico, aprendiendo sobre sus posibilidades, sus propiedades y características innovadoras.

Criptomonedas alternativas.

Si nos preguntamos porqué han aparecido tan rápido tantos tipos de monedas criptográficas parecidas a Bitcoin, no tardaremos en darnos cuenta de en parte se debe a que Bitcoin es software libre y de código abierto.

Es un tipo de software que funciona como los demás, pero que no está sujeto a los derechos ni a las protecciones a las que lo está el software cerrado. El libre permite el acceso a su código fuente y éste se puede analizar, copiar, e incluso modificar porque carece de licencias que lo impidan.

La primera moneda criptográfica, descentralizada y distribuida que salió después de Bitcoin fue Litecoin; ahora hay cientos con nombres distintos y podría llegar a haber infinitas.

Todas ellas son programas informáticos que hacen uso de la criptografía asimétrica, a través de funciones codificadas denominadas “hashes”. Emiten unos cupones o monedas digitales a un ritmo que ha sido programado en su código fuente, junto a la cantidad de monedas que se llegarán a emitir.

A partir de aquí la forma de categorizarlas varía según tres características fundamentales:

  • Por la forma en la que adquieren el consenso al verificarse la cadena de bloques. En el caso de Bitcoin es por el algoritmo bautizado como Proof of Work.
  • Por la cantidad total de monedas que se van a llegar a emitir.
  • Por la existencia de usos alternativos de la energía consumida por la red. (Bitcoin no da ningún otro uso a la electricidad empleada en hacer funcionar el algoritmo Proof of Work, que asegura el consenso en el balance resultante de cada transferencia que se efectúa por la red, a la vez que emite nuevas moneas. El proceso se conoce como minería y consume mucha electricidad).

Existen monedas que no se crean a través de la minería, o que el programa que las gobierna adquiere el consenso de forma distinta. En lugar del algoritmo Proof of work, lo hacen a través de otros con nombres como Proof of Stake, Proove of Resources, Proove of Burn, e incluso Proof of Listnen.

Mucha gente argumenta que la red Bitcoin es un desperdicio de energía (el hecho de que su uso se limite a enviar transferencias internacionales instantáneas, sin necesidad de terceras partes involucradas, les parce poco). Otros defienden que garantizar la seguridad de la red, u otros privilegios, deberían depender de los usuarios que demostrasen tener más monedas de entre todas las disponibles en el sistema. La lista de objeciones es interminable y es, en parte, la razón de que hayan aparecido nuevos algoritmos y criptomonedas añadidas a la colección.

Proove of work tiene mucho sentido porque las monedas se crean a través de un trabajo específico e indispensable: el de asegurar el sistema mediante la minería. No incentiva a la vez a todos los mineros que trabajan, como se cobraría en cualquier otro trabajo a fin de mes. Cada cierto tiempo, al minero que demuestre haber acabado antes la parte del trabajo correspondiente a un periodo de tiempo determinado, se le dan todos los beneficios obtenidos por el trabajo colectivo realizado durante ese periodo.

El beneficio son las nuevas monedas que se crean precisamente por haber hecho el trabajo. El minero que resulte agraciado cada vez, venderá las monedas en el mercado. Si estas evidencian tener algún uso a los ojos del público, mantendrán un precio de mercado que permitirá a los mineros más eficientes pagar la luz, recomponer sus equipos y aprovechar el beneficio restante.

El proceso en crudo es muy similar al del oro.  Pero el efecto que se consigue es superior si solo consideramos que Bitcoin elimina “los muros” de protección, que necesitan los lingotes de oro para protegerlos.

A medida que se desarrolla Bitcoin se está creando un vocabulario nuevo específico a su tecnología innovadora. Los nombres que se usan para definir cada tipo de moneda resultan confusos (altcoin, metacoin, alt-metacoin, appcoin, parachain, etc…).

Para comenzar a comprenderlos podemos basarnos en los dos tipos que fueron los iniciales, simplificando sus características:

Las altcoins, que tienen su propia cadena de bloques de principio a fin, y suelen ser competidoras de Bitcoin como moneda de cambio y vehículo de transacciones.

Y las metacoins, que utilizan la infraestructura de la cadena de bloques de Bitcoin.

Las criptomonedas correspondientes a ambos grupos pueden, o no, dar un uso secundario a la energía empleada para su funcionamiento.

Todos son importantes desde el punto de vista de la experimentación. Pero las metacoins fortalecen a Bitcoin al depender de su cadena de bloques, y se benefician precisamente de la fortaleza de esta. Además algunas son capaces de ofrecer los servicios para los que Bitcoin, como vehículo de intercambio, no pretende estar capacitado.

Simplificando el proceso se puede decir que los metacoins se crean al hacer una transferencia “especial” por la red Bitcoin. Al realizarse se convierte en otro activo distinto a los bicoins.

Debido a que Bitcoin es también un lenguaje programático, una persona con experiencia suficiente puede agregar instrucciones determinadas a cualquier transacción. El espacio donde se puede añadir esta información se denomina tag (etiqueta). Es un campo que identifica a cada transacción incluida en los bloques mediante un proceso denominado Merkle Tree, que facilita su búsqueda como lo hacen los índices en los libros. El sistema es capaz de encontrar cualquier elemento indexado casi a la velocidad de la luz.

Cada tag, además de la información que identifica a cada transacción, deja un espacio minúsculo de memoria donde se puede incluir la información que convertirá esa transacción en un nuevo bloque de otra cadena, que comienza a crecer desde ese momento atada a la de Bitcoin pero en otra dirección. A estas nuevas cadenas se les conoce como forks (tenedores).

El valor de esa transacción puede ser cualquiera y se puede convertir en otras monedas, o cupones nuevos con otro valor distinto. Si el nuevo activo funciona irá formando nuevos bloques, bajo sus propias normas, a medida que se sucedan las transacciones.

Las utilidades que implementan son inimaginables pero las más obvias son:

Emisión de acciones, administración presupuestaria, sistemas de votación, control de accesos, emisión de loterías, cupones de descuento, propiedad inteligente, automatización de contratos, etc…

Hay servicios gratuitos que facilitan la creación de activos a partir de Bitcoin, como son BitsharesTokenlyOpen Ledger, o Ethereum, . Por su complejidad todavía no son fáciles de usar, pero  con ellos cualquiera puede generar nuevos activos digitales, o pegar el valor de un activo físico existente a una nueva moneda que facilite su negociación. El fenómeno se conoce como Bitcoin 2.0.

Un ejemplo simple de su uso podría ser el de un panadero que necesita financiación para abrir otra tienda en otro barrio (usaré números bobos que lo simplifiquen):

Abrir la tienda nueva le va a costar 10.000 euros que no tiene, pero que según sus cálculos podrá rentabilizar en cuatro años. Su cálculo se basa en los 2500 de beneficio neto que le aporta anualmente la que ya tiene abierta. De su clientela, el 90% son clientes diarios.

Pongamos que cada barra de pan cuesta 1 euro PVP. Si el panadero crea una nueva moneda de las que solo habrá 1100 unidades, cuyo valor fuese el de 10 barras de pan cada una, cuando las venda todas se convierte en deudor de 11000 barras de pan. Pagarlas no será un problema porque no se las van a venir a pedir todas juntas. Además contará con el dinero que le ha aportado el vender sus “panacoins”, con el que ya ha abierto la otra panadería que le está proporcionando ingresos adicionales.

Antes de crear la nueva moneda el panadero puede ajustar el número de barras que habrá en cada moneda, o el número de monedas que va a poner en circulación. Con esto crea su precio inicial de mercado, ajustando el descuento que le supondrá a un cliente comprar su pan con panacoins, y si es suficientemente atractivo conseguirá la financiación que necesita.

En principio, esto, no se diferencia en nada a cualquier otro sistema de cupones existente. Pero los panacoins son infalsificables, crearlos es gratis y lleva unos minutos, no tienen costes de imprenta o de manutención y, desde el momento que ven la luz, su contabilidad es transparente y se puede llevar fácilmente a través de la cadena de bloques.

Si le ha ido bien, el panadero dispondrá otra vez de sus panacoins para volverlos a vender, a un precio acorde al precio actual del pan. Si el precio del pan ha subido, los que no hubiesen cambiado sus panacoins comprados al precio anterior se beneficiarán de comprar más barato, o podrán venderlos a un vecino a un precio mayor del que les costó a ellos. Además nunca se pierden porque están en la cadena de bloques, a la que se puede acceder desde un móvil.

Esto es lo que hace Bitcoin, pero en lugar de barras de pan vende transacciones internacionales seguras e instantáneas a 0,0001 bitcoin cada una. Cada bitcoin comenzó valiendo la diezmilésima parte de lo que valía una pizza entera hace 6 años, y hoy con un bitcoin te puedes comprar cien pizzas.

Bitcoin es una plataforma de creación de activos, además de ser una moneda, que a su vez es un protocolo de comunicación, un libro contable y muchas cosas cosas más. La imaginación y la increíble sabiduría de jovencísimos talentos que saben explotarlo, como Vitalik Vuterin, nos van a llevar a ver cosas que harán que nos tengamos que frotar los ojos. Una y otra vez.

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Sacrificar recursos a cambio de seguridad.

Una de las mejores definiciones del concepto economía que he leído últimamente dice: “Es el uso de los recursos disponibles para la obtención del mejor resultado”.

De entre todas las cosas que hacemos, hay muchas en las que la mayoría coincide en cual es la mejor forma de hacerlas, cómo por ejemplo: ir en línea recta cuando nos movemos de A a B, beber de un vaso y no agacharse en la fuente, o trabajar a cambio de dinero. En todas ellas, por insignificantes que parezcan algunas, buscamos un resultado óptimo cuidando el consumo de nuestra propia energía, corporal o mental.

Acumular recursos es economizar. Leí hace poco, no sé dónde, una analogía a esta frase basada en un hombre prehistórico:

Debido a que la caza le suponía un gasto tremendo de energía descubre que, una vez recuperado del cansancio de la cacería anterior, podía dedicarse a afilar y preparar sus armas. Con ello consigue gastar mucha menos energía, pues tener que afilar las herramientas durante la caza ahuyenta a las presas y hay que perseguirlas más lejos.

Hasta a aquí la analogía al ahorro en forma de historia que no recuerdo hasta donde pretendía llegar. Pero, para el propósito de mi artículo tengo un hombre prehistórico que si se distrae, o se queda dormido, puede encontrarse con que sus herramientas han desaparecido o han sido saboteadas, después de todo el trabajo que le llevó hacer economía.

Son muy pocos los sitios donde se dependa de la caza para subsistir, y lo que consumimos la mayoría lo hacemos a cambio de dinero. Es todo un avance. Cómo objeto físico, si se tiene la posibilidad de usar un banco, y si se confía en él, podemos dormir tranquilos. Cosa que, como vimos en orto de los artículos de este blog, no pueden hacer las tres cuartas partes de la población mundial que tienen que dormir con un ojo abierto y otro cerrado, mientras lo aprietan en el puño por si les cierran los dos.

El hecho de que no tengan bancos es porque en sus países el sistema monetario ha fallado. De hecho, son decenas las monedas FIAT que se han ido a pique, y hay opiniones que no auguran un futuro muy distinto a las que quedan en pie.

En este artículo, donde se pueden ver fotos de algunos de esos billetes inservibles, su autor recuerda al reconocido experto en hiperinflación, Peter Bernholz,  quién afirma que: “La hiperinflación la causa el déficit en los presupuestos de los gobiernos”

El siguiente gráfico representa el histórico de la media entre la deuda pública y el PIB en EEU. Podemos ver que ésta hoy se acerca a los niveles que marcó después del gasto ocasionado por la 2ª guerra mundial.

08-12-2015 Post07 - EEUU

¿Y la europea?:

08-12-2015 Post07 - Europa

Esto es importante porque la relación entre estos datos y el poder adquisitivo de nuestro dinero es un matrimonio, concebido bajo la fe de las políticas monetarias.

Marco en amarillo el momento en el que la línea de ambos cuadros comienza a dibujar un ángulo similar, haciendo que la deriva se dirija hacia el territorio “mal rollo”. En internet podemos buscar qué decisiones en política monetaria se tomaron entonces y compararlas con las que se toman ahora, para estimar el sentido en el que viajará la línea durante los próximos años.

Nadie es capaz de predecir el futuro, pero si has hecho el ejercicio anterior, no será extraño que te queden dudas de que la cosa pueda remediarse pronto.

Bitcoin no es perfecto, nada lo es. Pero siempre ha habido una comunidad científica detrás que lo ayudó a crecer y cuidan el software original, para que su funcionamiento continúe sirviendo para lo que se ideo: Efectuar transacciones. Se les conoce como “Bitcoin developers” y son personas dispersadas por el mundo que escudriñan el día a día de la red, desarrollan modelos para prevenir fallos y cosas por el estilo.

Hay otros tecnólogos que aseguran que, aunque Bitcoin es una genialidad, la versión que ellos pueden crear es mejor que la del inventor. La mayoría de las veces resultan ser una copia del software de Satoshi con algunas variaciones como, por ejemplo, que el consenso se produzca cada 3 minutos en lugar de cada 10, o que en lugar de 21 millones se terminen creando 100 unidades, y muchas otras.

Este efecto ha creado un mercado de criptomonedas que hoy acoge a 667 distintas, y subiendo.

Son muy pocas las que hoy llegan a valer un dólar cada una, cuando el bitcoin está a 422,35. Si sumamos el valor al cambio de todas ellas, serían 31,52 dólares lo que nos costaría tener una de cada una. (He quitado las que por su baja capitalización de mercado, por su precio tan elevado, y por la cantidad en circulación, no tienen un precio de mercado creíble: “42 Coin”, “Xaurum”, “LimitedCoin”, “Sync” y “Forevercoin”. Hay más que se podrían quitar).

El propósito de la suma es comprender que, de momento, si alguna va a tener que llegar a representar una alternativa a otra forma distinta de asegurarnos el sueño, la respuesta parece ser que es Bitcoin.

Los recursos que al usuario le supondría la seguridad de sus ahorros, a través de las monedas criptográficas, se pueden limitar al consumo de la batería de un móvil, que además es multiuso, y a acordarnos de una clave o de donde la hemos puesto.

El consumo más significativo lo hacen los mineros mediante la electricidad que gastan sus equipos para asegurar la red. Aun así, suponiendo que todos usen los equipos más eficientes en consumo energético, se calcula que en total el gasto no superaría los 7,1 GigaW/hora cada día. Es lo único que necesita Bitcoin para funcionar en el mundo entero. Una cifra insignificante comparado con lo que deben gastar todos los bancos del mundo, para que una tercera parte de la población pueda disfrutar de la misma función.

Aunque Bitcoin esté demostrando su superioridad como vehículo de intercambio y almacén de valor, hay criptomonedas que prueban estar en el buen camino para solucionar otro tipo de problemas que también presenta el dinero convencional. Es el caso de Ethereum y los contratos inteligentes.

Os dejo este video donde uno de los fundadores de Slock.it, utilizando la tecnología de Etherum, explica cómo una puerta solo se abre si se le paga (a la puerta). Lo mejor es que la puerta puede llegar a aceptar cualquiera de las 667 criptomonedas existentes y las que estén por llegar. Expone otras muchas aplicaciones de su sitema que seguramente os darán en qué pensar.

Pliego de descargas:

Bitcoin es un experimento y nada de lo que hayas leído representa la intención de aconsejarte, o de influir en tus decisiones respecto a tus inversiones, o a tu economía personal. El propósito de los artículos de este blog es el de explorar un nuevo ecosistema tecnológico, aprendiendo sobre sus posibilidades, sus propiedades y características innovadoras.